How about a nice game of chess? (revisited)

Lo que pongo a continuación es un comentario que ha dejado Juan Carlos Jimenez a mi post “How about a nice game of chess?” ampliando muchísimo la información sobre el duelo Kasparov-Deep Blue. Dada su extensión y tremendo interés, y con el permiso de Juan Carlos, lo publico como post en vez de como comentario para que pueda ser leido con más comodidad. Os recomiendo también que visitéis el blog personal de Juan Carlos, donde encontraréis información sobre sus viajes a Japón y, como no, sobre Ajedrez :)

Aunque comentas de pasada el tema del segundo encuentro entre Kasparov y Deep Blue, ya que el tema central del post es el Go, me gustaría aprovecharme de mi afición al ajedrez para matizar cosas que deberían saberse :P

Es justo que en un post como este aparezca toda la información…

Deep Blue y Kasparov se enfrentaron en “tres” ocasiones (en la primera como Deep Thought y las últimas dos como Deep Blue) a ritmo de juego lento o torneo que consiste en 2 horas para las primeras 40 jugadas y luego una hora más a finish (señalo esto porque a ritmo de juego rápido una máquina es bastante superior a un jugador de ajedrez y es en la modalidad lenta donde se juegan los torneos de ajedrez validos para calcular la puntuación ELO de los jugadores y donde estos expresan su mejor cualidad ajedrecística).

La primera fue en 1989 en un match de dos partidas que ganó Kasparov, la segunda y tercera contra Deep Blue en los años 1996 y 1997 en sendos match a 6 partidas que terminaron 4-2 para Kasparov el primero y 3′5-2′5 para Deep Blue el último.

Pero hubo muchas dudas y razones que hacen pensar que en el último enfrentamiento, la legalidad del match fue dudosa y es que éste nunca se planteó en situación de equidad.

En primer lugar, Deep Blue contaba en su base de datos con todas las partidas de Kasparov (aparte de varios millones más de partidas de otros Grandes Maestros) mientras que Kasparov nunca recibió de IBM ni una sola partida de Deep Blue pese a haberlas pedido repetidas veces para estudiar el juego de su adversario.

En la sala de juego acondicionada para las partidas se encontraba el Gran Maestro, el tablero y un operario con un terminal y un ratón a través de los cuales enviaba las jugadas y recibía las respuestas de Deep Blue. Kasparov pidió comprobar las comunicaciones de dicho terminal y/o poder ver que efectivamente la máquina y sólo la máquina estaba conectado al mismo pero se le negó. Esto resulta importante ya que a dicho terminal podían estar llegando las respuestas de Deep Blue o de cualquier otra cosa. Cualquiera pensaría que sería tonto no conectar a dicho terminal a la máquina más potente que existía para jugar al ajedrez, pero es que dicha máquina no es el mejor jugador de ajedrez del planeta… Un grupo de Grandes Maestros que estuvieran analizando la partida y jugándola desde otra habitación en pleno coloquio (como usualmente se reúnen los grupos de analistas y entrenadores de los grandes maestros) bastarían para derrotar al mejor jugador humano del mundo.

El grupo de analistas de Deep Blue estaba compuesto por varios Grandes Maestros de todo el mundo. Entre ellos se encontraba Miguel Illescas (en el momento campeón de España e ingeniero informático). La función de los analistas era dialogar con los programadores para afinar la función de evaluación que se calcula sobre cada variantes de los varios cientos de millones que calculaba DB por segundo.

¿Pero era ese el único cometido de dichos analistas? Durante el match, Deep Blue era afinado en tiempo real en cada jugada por dichos analistas y programadores en función de las respuestas que daba a cada movimiento el campeón del mundo (algo del todo ilógico ya que la máquina debería ser autónoma y proseguir su cálculo con total normalidad sin ser afectada en cada jugada por ajedrecistas humanos).

Hago un inciso aquí para explicar un detalle importante que la gente menos conocedora del ajedrez debe conocer para comprender lo que sigue a continuación. En ajedrez hay dos componentes: la táctica y la estrategia (o posición). Los valores tácticos resultan de la continuación de varias jugadas en adelante para conseguir una mínima ventaja (un peón de más, cambiar un caballo por un alfil, etc.). Los ordenadores hasta el momento sólo se limitaban a calcular posiciones en profundidad (con el algoritmo minimax de Shannon y el podado alfa-beta). A mayor potencia de cálculo mayor profundidad de jugadas calculadas (aunque si la función de evaluación de las posiciones no está bien afinada, de nada sirve ver 10 jugadas por delante si estas no son perfectas). Una componente hoy por hoy casi imposible de definir perfectamente en una máquina capaz de jugar al ajedrez es la componente posicional del juego (para la que sí está preparado un humano). La evaluación del programa, que se basa en hechos concretos y tiene dificultades para incorporar evaluaciones posicionales a más largo plazo, no tiene en cuenta este aspecto estratégico o posicional del juego (al menos como estaba programado DB en aquel momento).

Con tantas irregularidades como se habían cometido hasta el momento, Kasparov tendió una trampa a Deep Blue: en la última partida Kasparov perdió fulminantemente en muy pocas jugadas tras plantear deliberadamente (es imposible en el ajedrez de élite que dicha jugada se tratara de un lapsus o un error) una variante de apertura muy dudosa, y bastante conocida incluso entre aficionados. La explicación a aquella aplastante derrota es que Kasparov planteó esa línea con el convencimiento de que la máquina no realizaría un sacrificio de caballo muy fuerte, a cambio de dos peones, en las primeras jugadas de la partida. Entre humanos es conocido que ese sacrificio, que no obtiene ventaja inmediata sino una presión posicional continuada pero abstracta, es muy fuerte y plantea grandes dificultades al bando defensor. Kasparov confiaba en que la evaluación del programa, que se basa en hechos concretos y tiene dificultades para incorporar evaluaciones posicionales a más largo plazo, descartaría el sacrificio por una cuestión simplemente numérica, teniendo en cuenta el valor de las piezas intercambiadas y la compensación resultante. El caso es que Deep Blue sacrificó el caballo en la partida decisiva (el marcador señalaba un empate en ese momento) y Kasparov tuvo que rendirse en tan sólo 21 movimientos.

Como informático y jugador de ajedrez me queda muy claro que existió una mano humana tras aquel sacrificio y Kasparov así lo hizo saber en la rueda de prensa posterior al match.

Kasparov acusó a IBM de haber hecho trampas enumerando todas estas razones y argumentando muchas otras y ofreció la posibilidad de revancha el año siguiente con las normas adecuadas para que el match posterior se llevara a cabo en igualdad. IBM nunca aceptó el reto…

Si os interesa el tema y queréis más información al respecto os recomiendo encarecidamente el documental ‘Game Over: Kasparov and the machine’ (documental del que se ha sacado el vídeo que se incluye en este post) en el que durante una hora se explica, argumenta e intenta demostrar todo esto explicado aquí.

Si te parece que el comentario es muy largo (que lo es) y prefieres publicar todo el texto en un nuevo post de tu blog, hazlo con toda libertad.

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